
Pero aquí está la niña de cabellos de fuego, en un nuevo capítulo de su aventura y con un final feliz, como demanda una historia tan mágica como ésta. La Almenara mantiene viva la llama de la fantasía y esto no es algo gratuito: es producto del amor y del empuje de cada uno de los que ha trabajado para llevar esta luz más adelante.

La Almenara de la Frontera ha vuelto a encenderse -meses más tarde de lo prometido, eones más tarde de lo que hubiésemos querido- gracias, en primer lugar, a la generosidad de nuestros lectores, que incentivan nuestro trabajo con sus comentarios, aportes y colaboraciones. Cómo no valorar el interés de los más de 20 participantes de nuestro Primer Concurso de Ilustración y Dibujo, que creyeron en esta iniciativa y ahora pueden ver sus obras llenar de color estas páginas y las de nuestro blog.

Estos caracteres llegan a ustedes gracias a la generosidad de las tiendas que han colocado esta torre en sus vitrinas, muchas sin esperar más recompensa que ver la fantasía fluyendo hacia nuevos castillos: vuestros hogares.

Así, llenos de energía, antes de invitarlos a recorrer estás páginas, sólo nos queda agradecerles desde lo más profundo por vuestra generosidad. Dificultades hemos tenido muchas, y seguramente tendremos más. Pero las ganas de continuar son mucho más fuertes, especialmente si contamos con gente tan valiosa que nos apoya para mantener viva la llama de la fantasía en estas tierras.